El celador del geriátrico de Olot confiesa que mató a dos ancianas.
Las víctimas son Paquita Gironès, de 85 años, que murió la madrugada del lunes; y Sabina Masllorens, de 87, que falleció el 12 de octubre. El detenido aseguró a los Mossos d'Esquadra que cometió los crímenes porque las dos mujeres le daban pena por su estado y su avanzada edad, según fuentes cercanas a la investigación. Ambas mujeres tenían graves problemas de salud. La policía autonómica descarta el móvil económico e investiga si Vila Dilmé está detrás de otras muertes.
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A este hombre se le ha atribuido muchos nombres, entre ellos, asesino, psicópata, trastornado mental...
Una vez me pareció oír que Aristóteles afirmaba que 'el hombre bueno era aquel que procuraba el bien de cualquier otra persona de una forma desinteresada.' Según las declaraciones este hombre procuraba el bien de las señoras asesinadas al 'librarlas de su sufrimiento'. El caso es que este hombre cometió un acto de gravedad para hacer bien a las ancianas. Pero ¿hasta qué punto puedes llegar para hacer el 'bien' a alguien? ¿Cuales son los límites de lo que está éticamente bien y lo que está mal?.
La eutanasia es un dilema grande en nuestra sociedad, y en cada individuo, que se presenta en uno de los nueve grandes problemas morales del hombre, 'El valor dado a la vida'
¿Existe alguna justificación para quitar una vida?
Yo pienso, que la vida es lo único que tenemos con seguridad; tengas la ideología que tengas, la vida tiene un principio y un fin. Y nadie sabe con certeza que hay después de ese fin. Dado esto, hay que aprovecharla y vivir con intensidad cada momento pues puede ser el último. Quitar una vida, por lo tanto, es un acto cruel, es robar la oportunidad de ser. Sin embargo, hay ciertas experiencias en la vida, que al ser tan desagradables, puedan hacerte pensar que son peores que la muerte; por ejemplo: un profundo e incesante dolor físico. Y aquí viene mi pregunta, ¿Se puede considerar cómo un buen acto matar por evitar el sufrimiento a la víctima?. Aquí, sentada delante de la pantalla, pienso que no. Que la vida es un derecho inegable. Pero debo reconocer que si me encontrara en la tesitura de que un ser querido me pidiese tal cosa ya no estaría tan segura.
Pienso que es un tema muy delicado y que no se debe señalar con el dedo tan precipitadamente. En el caso de este hombre, puede que fuese un tanto inconsciente ya que nisiquiera las señoras se lo habían pedido, pero cómo digo, yo no tiraría la primera piedra.
